Mantenimiento de la cadena de la bicicleta: mantén un viaje suave y eficiente
Una cadena de bicicleta bien mantenida es clave para una conducción suave y eficiente. Una cadena sucia, seca u oxidada puede provocar chirridos, ralentizar la marcha y desgastar otros componentes (como los piñones y platos) más rápidamente. La buena noticia es que el mantenimiento de la cadena es fácil de hacer en casa con unas pocas herramientas básicas. Aquí te explicamos cómo.
Primero, reúna sus suministros: un limpiador de cadena (o un trapo y un cepillo pequeño), un desengrasante (las opciones biodegradables son mejores para el medio ambiente), lubricante de cadena (elija un tipo para las condiciones de su conducción: lubricante seco para áreas polvorientas, lubricante húmedo para lluvia o barro) y un trapo.
Empieza por limpiar la cadena. Si tu bicicleta tiene protector de cadena, quítalo (si es posible) para acceder completamente a la cadena. Cambia la cadena al plato más pequeño (delantero) y al piñón más pequeño del cassette (trasero); esto alivia la tensión. Usa el cepillo para eliminar la suciedad y los residuos sueltos de los eslabones de la cadena. Luego, aplica desengrasante a la cadena mientras pedaleas hacia atrás (puedes apoyar la rueda trasera en un soporte para facilitar el acceso). Deja actuar el desengrasante de 5 a 10 minutos para eliminar el lubricante viejo y la suciedad, luego vuelve a frotar con el cepillo. Limpia la cadena a fondo con un trapo limpio hasta que esté seca y sin desengrasante; cualquier resto de desengrasante puede diluir el nuevo lubricante.
A continuación, lubrique la cadena. Aplique una pequeña cantidad de lubricante en las placas interiores de la cadena (donde pivotan los eslabones); es ahí donde más necesita lubricación. Evite que el lubricante entre en contacto con las placas exteriores o las pastillas de freno (puede provocar que los frenos patinen). Pedalee la bicicleta hacia atrás lentamente mientras aplica el lubricante para asegurarse de que todos los eslabones queden cubiertos. Deje que el lubricante actúe unos minutos y luego limpie el exceso con un trapo; demasiado lubricante atrae la suciedad y el polvo, que volverán a obstruir la cadena.
¿Con qué frecuencia debes realizar el mantenimiento de la cadena? Depende de la frecuencia con la que montes y de las condiciones. Si conduces por carreteras secas y limpias, limpia y lubrica la cadena cada 160-320 km. Si conduces con lluvia, barro o polvo, hazlo con más frecuencia, cada 80-160 km. También puedes revisar la cadena regularmente: si se ve sucia o seca, es hora de limpiarla.
Una cadena bien mantenida hará que su bicicleta funcione de manera más silenciosa, más rápida y dure más, así que tómese unos minutos cada pocas semanas para cuidarla.












