Kit de emergencia para el coche: qué llevar en caso de averías inesperadas
Un kit de emergencia para el auto es imprescindible para todo conductor: nunca se sabe cuándo se pinchará una llanta, se acabará la gasolina o se producirá una avería en la carretera. Un kit bien equipado puede ayudarte a solucionar pequeños problemas tú mismo, mantenerte seguro mientras esperas ayuda e incluso salvar vidas en emergencias graves. Aquí te decimos qué incluir en tu kit de emergencia para el auto.
Primero, incluye herramientas para reparaciones menores. Empaca un kit de reparación de neumáticos (con una herramienta para tapones, tapones de goma y un inflador de CO2 para reparar pinchazos pequeños) y una llanta de repuesto (asegúrate de que esté inflada y en buen estado). Agrega un gato y una llave de cruz (para cambiar la llanta de repuesto) y una multiherramienta (con alicates, navaja y destornilladores para reparaciones pequeñas). Incluye cables puente (para arrancar una batería descargada) y un arrancador portátil (un dispositivo que funciona con baterías y no requiere otro auto, ideal para conductores solitarios). Agrega una linterna (con baterías adicionales o una recargable) y un faro (para tener las manos libres mientras trabajas).
Empaca suministros para mantenerte seguro y cómodo. Incluye un chaleco reflectante (para que otros conductores te vean, especialmente de noche) y triángulos o bengalas reflectantes (para advertir a otros autos de tu vehículo averiado; colócalos a 100-200 pies detrás de tu auto en la carretera). Agrega una manta (de lana o de mylar de emergencia, para mantenerte caliente si estás varado en un clima frío) y ropa extra (una chaqueta, gorro, guantes y calcetines; incluso en verano, las noches pueden ser frías). Empaca agua (al menos 1 litro por persona) y bocadillos no perecederos (como barras de granola, nueces o fruta seca, para mantenerte hidratado y lleno mientras esperas ayuda). Incluye un botiquín de primeros auxilios (con vendas, toallitas antisépticas, analgésicos y pinzas, para lesiones menores).
Añade artículos para la comunicación y la navegación. Incluye un celular cargado y un cargador de auto (para mantener tu celular con energía; lo necesitarás para pedir ayuda). Agrega un cargador portátil (una batería externa, por si el cargador de tu auto no funciona). Incluye un mapa y una brújula (o un dispositivo GPS, para encontrar tu ubicación si te pierdes, especialmente en zonas sin señal). Agrega una lista de contactos de emergencia (asistencia en carretera, compañía de seguros y familiares, para pedir ayuda).
Incluye suministros para emergencias graves. Empaca un extintor (clasificado ABC para apagar incendios pequeños, como el de un motor). Agrega un rompeventanas y un cortador de cinturones de seguridad (una herramienta que puede romper las ventanas del auto y cortar los cinturones de seguridad; esencial si queda atrapado en su auto después de un accidente). Incluye un silbato (para pedir ayuda si se queda varado en una zona remota). Agrega un pequeño kit para encender fuego (cerillas o un encendedor en un recipiente impermeable para encender un fuego para calentarse o para hacer señales, si es seguro hacerlo).
Adapta el kit a tu clima y necesidades. Si vives en un clima frío, añade un raspador de hielo, un cepillo para nieve y una bolsa de arena o arena para gatos (para mayor tracción si tu coche se atasca en la nieve o el hielo). Si vives en un clima cálido, añade protector solar, un sombrero y agua extra. Si tienes hijos, añade toallitas húmedas, pañales y refrigerios adicionales para ellos. Si conduces largas distancias, añade más agua y comida (suficiente para 24 a 48 horas).
Guarde el kit en un lugar de fácil acceso. Guárdelo en la cajuela o el asiento trasero; asegúrese de poder acceder a él incluso si el auto se avería. Revíselo cada 6 meses: reemplace los alimentos o el agua caducados, recargue los dispositivos portátiles y asegúrese de que las herramientas estén en buen estado.
Un kit de emergencia para el automóvil bien equipado le brinda tranquilidad: estará preparado para cualquier imprevisto que le depare el camino.












