Rotación de neumáticos: prolonga la vida útil de los neumáticos y mejora el manejo
Las llantas de tu auto se desgastan de forma desigual: las delanteras soportan el peso del motor y la dirección, por lo que se desgastan más rápido en los hombros; las traseras soportan menos peso, por lo que se desgastan de forma más uniforme en el centro. La rotación de llantas intercambia la posición de las mismas para distribuir el desgaste uniformemente, prolongando su vida útil (ahorrándote dinero) y manteniendo un manejo uniforme. Aquí te explicamos cómo hacerlo correctamente.
Primero, sepa cuándo rotar las llantas. La mayoría de los fabricantes recomiendan rotarlas cada 8000 a 12000 kilómetros, o cada 6 meses (lo que ocurra primero). Si nota un desgaste desigual (por ejemplo, una llanta está más desgastada que las demás o el desgaste es solo en un lado), rótelas antes. Además, rote las llantas cuando adquiera un juego nuevo; esto garantiza que todas se asienten al mismo ritmo.
Elija el patrón de rotación correcto. El patrón depende de si su coche tiene tracción delantera (FWD), tracción trasera (RWD), tracción total (AWD) o neumáticos direccionales (neumáticos con un dibujo que solo funciona en una dirección).
- Autos con tracción delantera: Las ruedas delanteras se mueven hacia atrás (manteniendo el mismo lado: delantera izquierda con trasera izquierda, delantera derecha con trasera derecha), y las traseras se mueven hacia adelante, pero se cruzan (trasera izquierda con delantera derecha, trasera derecha con delantera izquierda). Esto equilibra el desgaste causado por la dirección y el peso del motor.
- Autos con tracción trasera: los neumáticos traseros se mueven hacia adelante (mismo lado) y los neumáticos delanteros se mueven hacia atrás y se cruzan.
- Automóviles con tracción en las cuatro ruedas: utilice un patrón “cruzado” para los neumáticos no direccionales (delantero izquierdo a trasero derecho, delantero derecho a trasero izquierdo, trasero izquierdo a delantero derecho, trasero derecho a delantero izquierdo) para garantizar un desgaste uniforme en los cuatro neumáticos.
Neumáticos direccionales: Tienen una flecha en el flanco que indica la dirección en la que deben girar. Gírelos de adelante hacia atrás (solo del mismo lado); nunca los cruce, ya que esto invierte la dirección de la banda de rodadura y reduce la tracción.
Haz la rotación de forma segura. Estaciona tu auto en una superficie nivelada y pon el freno de mano. Afloja las tuercas de las cuatro llantas (no las quites todavía) con una llave de tuercas. Levanta una esquina del auto usando los puntos de gato recomendados por el fabricante (nunca uses el gato debajo del chasis o la suspensión). Coloca un soporte de gato debajo del auto como apoyo (nunca confíes solo en el gato). Quita las tuercas, saca la llanta y coloca la llanta en su nueva posición. Aprieta las tuercas a mano hasta que estén ajustadas, luego baja el auto. Una vez que todas las llantas estén rotadas, usa una llave dinamométrica para apretar las tuercas al torque especificado por el fabricante (usualmente 80–100 ft-lbs); esto evita apretar demasiado (que daña la llanta) o apretar demasiado (que hace que la llanta se afloje).
Después de la rotación, revise la presión y la alineación de las llantas. Si su auto se desvía hacia un lado después de la rotación, podría necesitar una alineación de las ruedas (la desalineación causa un desgaste desigual, incluso con la rotación). La rotación regular de las llantas es una tarea sencilla que puede prolongar la vida útil de sus llantas; no la omita.












