Existen muchos mitos y conceptos erróneos sobre la detección de la presión de los neumáticos, lo que puede llevar a los conductores a cometer errores que afectan su seguridad y el rendimiento de su vehículo. Desmintamos algunos de los mitos más comunes para ayudarte a mantener tus neumáticos en óptimas condiciones.
Mito 1: Solo es necesario verificar la presión de los neumáticos cuando se enciende la luz TPMS.
Dato: La luz del TPMS está diseñada para avisarte cuando la presión de tus neumáticos es significativamente baja, generalmente un 25 % inferior al nivel recomendado. Para cuando se enciende la luz, tus neumáticos ya están desinflados, lo que puede afectar la maniobrabilidad y aumentar el riesgo de un reventón. Debes revisar la presión de tus neumáticos manualmente al menos una vez al mes y antes de viajes largos por carretera.
Mito 2: La presión que figura en el neumático es la presión recomendada.
Realidad: La presión indicada en la llanta es la máxima que soporta, no la ideal para su vehículo. La presión recomendada para su vehículo se encuentra en una pegatina dentro del marco de la puerta del conductor, en la guantera o en el manual del propietario. Usar la presión máxima puede provocar que las llantas se inflen demasiado, lo que reduce la tracción y aumenta el riesgo de reventón.
Mito 3: No es necesario verificar la presión de la llanta de repuesto.
Realidad: Muchos conductores olvidan revisar la presión de la llanta de refacción, pero una llanta de refacción desinflada es inútil en una emergencia. Las llantas de refacción pueden perder presión con el tiempo, incluso si no se usan. Revise la presión de la llanta de refacción al menos una vez cada seis meses y siga la presión recomendada que aparece en la llanta o en el manual del propietario.
Mito 4: Los neumáticos desinflados sólo son un problema en climas fríos.
Realidad: Si bien el frío puede provocar una bajada de la presión de los neumáticos, los neumáticos desinflados son un problema durante todo el año. Con calor, los neumáticos desinflados pueden sobrecalentarse y reventarse con mayor facilidad. También reducen el consumo de combustible y provocan un desgaste desigual de los neumáticos, independientemente de la temporada.
Mito 5: No puedes inflar demasiado los neumáticos si usas la presión recomendada.
Dato: Incluso usando la presión recomendada, podría inflar demasiado las llantas si las revisa cuando están calientes. Conducir calienta las llantas, lo que aumenta la presión temporalmente. Siempre revise la presión de las llantas cuando estén frías (es decir, si no ha conducido más de una o dos millas en las últimas tres horas) para obtener una lectura precisa. Si revisa las llantas cuando están calientes, podría inflarlas demasiado accidentalmente, lo que provocaría un inflado excesivo.
Al desmentir estos mitos, podrá tomar decisiones más informadas sobre la detección de la presión de los neumáticos y mantener su vehículo seguro y eficiente en la carretera.







