Cómo revisar y mantener el líquido de frenos de su automóvil: una guía paso a paso
El sistema de frenos de su automóvil es uno de los componentes más importantes para la seguridad, y el líquido de frenos es fundamental para su correcto funcionamiento. Muchos conductores pasan por alto el mantenimiento del líquido de frenos, pero descuidarlo puede provocar una reducción del rendimiento de los frenos, corrosión en las líneas de freno e incluso una falla total de los mismos. Aquí le explicamos lo que necesita saber.
Primero, comprenda la importancia del líquido de frenos. El líquido de frenos es un fluido hidráulico que transfiere la fuerza del pedal de freno a las pinzas o cilindros de rueda, que presionan las pastillas de freno contra los discos (o las zapatas contra los tambores) para detener el vehículo. También debe resistir la ebullición: dado que el frenado genera calor, un líquido con bajo punto de ebullición puede formar burbujas que se comprimen y reducen la eficacia del frenado (esto se denomina "desvanecimiento de los frenos").
Para revisar el líquido de frenos: Estacione el auto en una superficie nivelada y apague el motor. Localice el depósito del líquido de frenos, generalmente cerca del cortafuegos del lado del conductor en el compartimiento del motor. Es un recipiente de plástico translúcido con las marcas "MIN" y "MAX". Espere unos minutos a que el líquido se asiente y luego revise el nivel. Si está por debajo de "MIN", agregue el tipo correcto de líquido de frenos (consulte el manual del propietario; los tipos comunes son DOT 3, DOT 4 y DOT 5.1, y no siempre son intercambiables). Nunca mezcle diferentes tipos, ya que esto puede dañar el sistema de frenos.
También debe inspeccionar el color del líquido de frenos. El líquido de frenos nuevo es transparente o ámbar claro. Si es marrón oscuro o negro, está contaminado con suciedad, humedad o residuos y debe purgarse. La mayoría de los fabricantes recomiendan purgar el líquido de frenos cada 2 o 3 años o entre 48 000 y 80 000 kilómetros, incluso si el nivel parece correcto. Con el tiempo, la humedad puede filtrarse en el sistema, lo que reduce el punto de ebullición del líquido y provoca oxidación en los componentes metálicos.
Si no se siente cómodo purgando el líquido usted mismo, lleve su auto a un profesional. Revisar y cambiar el líquido de frenos regularmente puede prolongar la vida útil del sistema y garantizar su seguridad al volante.












