Protección contra el viento y el frío en motocicleta: manténgase abrigado y cómodo durante los viajes
Conducir una motocicleta con viento y frío no solo es incómodo, sino también peligroso. Las manos frías pierden destreza (dificultando el agarre del manillar o el uso de los frenos), y la hipotermia puede aparecer rápidamente, incluso a temperaturas superiores a 10 °C (50 °F). La clave para mantenerse abrigado es usar varias capas y el equipo adecuado. Aquí te explicamos cómo protegerte.
Empieza con una capa base. Esta capa se adhiere a la piel y su función es absorber el sudor (la ropa mojada te da más frío). Elige una capa base sintética o de lana merino; evita el algodón, que retiene el sudor y se mantiene húmedo. Para temperaturas ligeramente frías (10-15 °C), una capa base ligera es suficiente; para temperaturas más frías (menos de 10 °C), usa una capa de grosor medio o grueso.
Añade una capa aislante. Esta capa retiene el calor corporal. Puedes usar una chaqueta de forro polar, un chaleco de plumas (ligero y cálido) o un suéter térmico. Para climas muy fríos (menos de 4 °C), usa una chaqueta de forro polar o de plumas gruesa. La capa aislante debe ser lo suficientemente holgada para permitir la circulación del aire (el aire es un buen aislante), pero no tan holgada como para que el viento la atraviese.
Usa una capa exterior cortavientos e impermeable. La capa exterior (tu chaqueta y pantalones de moto) debe protegerte del viento y la lluvia; la sensación térmica es una de las principales causas del frío durante las rutas. Busca chaquetas y pantalones hechos con materiales cortavientos como Gore-Tex o nailon, con costuras selladas (para protegerte de la lluvia). Muchas chaquetas de moto tienen forros térmicos extraíbles: puedes añadirlos para climas fríos o quitarlos para rutas más cálidas.
Protege tus manos y pies. Las manos y los pies fríos son los primeros en sentir el frío. Usa guantes de moto impermeables y aislantes: busca guantes con forro térmico y protección contra el viento. Para temperaturas muy frías, añade forros (sintéticos o de lana) debajo de los guantes. Para los pies: usa calcetines gruesos de lana (evita los de algodón) y botas de moto impermeables y aislantes. Si tus botas no tienen aislamiento, añade forros térmicos. También puedes usar calentadores de manos y pies (desechables o recargables); mételos en los guantes o botas antes de conducir.
Cúbrete la cabeza y el cuello. El calor se escapa por la cabeza y el cuello, así que no olvides estas zonas. Usa un pasamontañas (que cubra toda la cara) o una braga para el cuello debajo del casco. Un pasamontañas cubre la cara, las orejas y el cuello; busca uno de lana merino o de material sintético. Puedes subir la braga para cubrir la boca y la nariz (para calentar el aire que respiras) o bajarla para cubrir el cuello. Algunos cascos tienen almohadillas extraíbles para las orejas; úsalas para el frío.
Adapta tu estilo de conducción. Conduce a una velocidad constante; las aceleraciones o frenadas repentinas pueden hacerte sentir más frío (la sensación térmica aumenta con la velocidad). Si es posible, evita conducir bajo una lluvia intensa; la ropa mojada pierde su capacidad aislante. Haz descansos frecuentes: detente cada 30 a 60 minutos para calentar, beber líquidos calientes y revisar si tienes las manos y los pies entumecidos.
Con el equipo y las capas adecuadas, podrás montar cómodamente incluso con frío y viento. No dejes que el frío te impida montar en bici: prepárate bien y disfruta del paseo con seguridad.












