Muchos conductores asumen que sus neumáticos son seguros si tienen suficiente banda de rodadura. Sin embargo, los neumáticos envejecen incluso si se usan con poca frecuencia, y los neumáticos viejos pueden ser tan peligrosos como los desgastados, incluso con una banda de rodadura profunda. Reconocer los signos de envejecimiento de los neumáticos es crucial para protegerse y proteger su vehículo, ya que los neumáticos viejos son propensos a fallas repentinas (como reventones) debido a la degradación del caucho.
La primera y más evidente señal de envejecimiento son las grietas en el caucho. Estas grietas pueden aparecer en el flanco del neumático (la parte vertical) o en las ranuras de la banda de rodadura. Las grietas en el flanco son especialmente peligrosas, ya que indican que el caucho se ha secado y ha perdido su flexibilidad. Incluso las grietas pequeñas pueden crecer con el tiempo, debilitando la estructura del neumático y aumentando el riesgo de reventón. Si nota alguna grieta en sus neumáticos, es hora de considerar reemplazarlos, independientemente de la profundidad de la banda de rodadura.
Otra señal de envejecimiento es el endurecimiento del caucho. Los neumáticos nuevos tienen una banda de rodadura suave y flexible que proporciona buena tracción, pero a medida que el caucho envejece, se vuelve duro y quebradizo. Puede comprobarlo presionando la banda de rodadura con el pulgar; si se siente duro y no cede en absoluto, es probable que el neumático sea demasiado viejo para ser seguro. El caucho endurecido tiene poco agarre, especialmente en condiciones húmedas o frías, lo que aumenta el riesgo de derrapar o aquaplaning.
La decoloración también es una señal de advertencia. Los neumáticos nuevos tienen un color negro intenso y uniforme, pero los viejos pueden decolorarse hasta adquirir un tono grisáceo o marrón. Esta decoloración se debe a la oxidación (exposición al oxígeno y la luz solar), que descompone la estructura molecular del caucho. Si bien es normal que se decolore un poco con el tiempo, una decoloración severa indica un envejecimiento avanzado y la necesidad de reemplazarlo.
Finalmente, revise la fecha de fabricación de la llanta para determinar su antigüedad. Cada llanta tiene un código del Departamento de Transporte (DOT) estampado en el flanco, que incluye un número de cuatro dígitos que indica la semana y el año de fabricación. Por ejemplo, el código "1223" significa que la llanta se fabricó en la duodécima semana de 2023. Como regla general, las llantas deben reemplazarse después de 10 años, incluso si tienen un desgaste mínimo. Algunos fabricantes de llantas recomiendan reemplazarlas después de 6 a 8 años para mayor seguridad. Al reconocer estos signos de envejecimiento, evitará el riesgo de falla de las llantas y garantizará que su vehículo siga siendo seguro para conducir.






