Si su vehículo se fabricó después de 2007, probablemente incluya un Sistema de Monitoreo de Presión de Neumáticos (TPMS). Esta práctica tecnología está diseñada para avisarle cuando la presión de los neumáticos es demasiado baja, pero ofrece muchas más ventajas que una simple luz de advertencia. Comprender cómo funciona el TPMS y cómo usarlo puede ayudarle a mantener sus neumáticos en óptimas condiciones y mejorar su experiencia de conducción.
El TPMS utiliza sensores dentro de cada neumático para monitorear la presión. Existen dos tipos de TPMS: directo e indirecto. El TPMS directo tiene sensores que miden la presión directamente y envían la información a la computadora del vehículo. El TPMS indirecto utiliza el sistema de frenos antibloqueo (ABS) del vehículo para monitorear la velocidad de las ruedas. Si una rueda gira más rápido que las demás, significa que el neumático está desinflado (ya que los neumáticos desinflados tienen un diámetro menor).
Una de las mayores ventajas del TPMS es su comodidad. No tendrá que revisar manualmente la presión de los neumáticos con tanta frecuencia; el TPMS le avisará cuando haya un problema. Esto es especialmente útil para conductores ocupados que podrían olvidar revisar sus neumáticos regularmente. El TPMS también proporciona información en tiempo real, para que pueda solucionar los problemas de presión tan pronto como surjan.
El TPMS también ayuda a mejorar la seguridad. Como mencionamos anteriormente, las llantas desinfladas son una causa importante de accidentes. El TPMS le avisa de la baja presión antes de que se convierta en un problema grave, lo que le da tiempo para inflar o revisar las llantas. También puede ayudarle a evitar reventones, que suelen ser causados por llantas muy desinfladas.
Otra ventaja del TPMS es que puede ahorrarle dinero. Los neumáticos bien inflados duran más, por lo que no tendrá que cambiarlos con tanta frecuencia. También mejoran el consumo de combustible, lo que puede ahorrarle dinero en la gasolinera. Con el tiempo, estos ahorros pueden resultar significativos.
Para aprovechar al máximo su TPMS, asegúrese de comprender su funcionamiento. Lea el manual del propietario de su vehículo para conocer la luz de advertencia: algunos sistemas le avisarán qué neumático está desinflado, mientras que otros solo emiten una alerta general. Si se enciende la luz de advertencia, revise la presión de los neumáticos lo antes posible. Y recuerde que el TPMS complementa las revisiones manuales, no las reemplaza. Aun así, debería revisar la presión de los neumáticos manualmente al menos una vez al mes.







