Los vehículos eléctricos (VE) someten a los neumáticos a un esfuerzo especial, por lo que su rutina de cuidado requiere algunos ajustes. Los VE son más pesados que los coches de gasolina (debido a las baterías) y ofrecen un par motor instantáneo, lo cual reduce el desgaste de los neumáticos. Con el cuidado adecuado, puede mantener los neumáticos de los VE en buen estado durante más tiempo.
Primero, revise la presión de los neumáticos con más frecuencia. El peso adicional de los vehículos eléctricos implica que la presión insuficiente provoca un desgaste más rápido; revise la presión cada dos semanas en lugar de una vez al mes. Use la presión recomendada en el manual del vehículo eléctrico (suele ser más alta que la de los vehículos de gasolina para soportar el peso).
Rota las llantas con más frecuencia. Las llantas de los vehículos eléctricos se desgastan entre un 20 % y un 30 % más rápido que las de los autos de gasolina, así que rótalas cada 6.400-8.000 kilómetros (en lugar de cada 8.000-12.500 kilómetros). Esto equilibra el desgaste en las cuatro llantas, prolongando su vida útil.
Elija neumáticos específicos para vehículos eléctricos al cambiarlos. Estos neumáticos están diseñados con caucho más rígido y flancos más resistentes para soportar el peso y el par motor de los vehículos eléctricos. Además, reducen la resistencia a la rodadura, lo que ayuda a prolongar la vida útil de la batería: una ventaja para los neumáticos y la autonomía de su vehículo eléctrico.
Por último, evite la conducción agresiva. El par motor instantáneo de los vehículos eléctricos facilita la aceleración rápida, pero esto sobrecarga los neumáticos. Una aceleración y un frenado suaves ralentizarán el desgaste y prolongarán la vida útil de los neumáticos.






